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 Visión Teológica de la Historia (3ª Parte) Invasión de la Cábala

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CAMARADA CAMISA NUEVA
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MensajeTema: Visión Teológica de la Historia (3ª Parte) Invasión de la Cábala   Miér 30 Oct - 12:31:19

LA  INVASIÓN  DE  LA  CÁBALA  EN  EL  MUNDO  CRISTIANO.
La Cábala entra abiertamente con la filosofía y la política en el pensamiento y en la vida del mundo cristiano. Desde allí dominará otros sectores del pensamiento y de la vida.
Todo queda inundado por experiencias cabalísticas: pensamiento, política, sociología, psicología, economía, literatura, todo rezuma la concepción cabalística de Dios, el mundo y el hombre.

La Cábala, en la misma contradicción y en antagonismo, ha de expresar las mil variantes de su rico e inagotable contenido. Veremos en líneas generales por dónde el mundo cristiano ha sido inundado por la Cábala judía.
Primero expondremos las líneas del esoterismo, hinduísmo y ocultismo.
Segundo las líneas filosóficas hegelianas, marxismo y existencialismo.
Tercero las líneas del psocologismo en Freud y Jung, y
Cuarto las líneas de la sociología, economía, política y cultura de masas.


1º.- LAS  LÍNEAS  CABALÍSTICAS  DEL  ESOTERISMO
René Guénon (1886-1940) representa lo más alto que ha producido el esoterismo, quizás en todos sus tiempos (sus obras principales son: Introducción general al estudio de las doctrinas hingús, ed. Losada, Buenos Aires, 1945. L'homme et son devenir selon le Vedanta, Les editions traditionnelles, París, 1952,  Oriten et Occident, Véga, París 1948,  les etats multiples de l'être, 1932, etc.)

El esoterismo es una metafísica pura, la cual no sería, en la concepción de Réne Guénon, ni pagana ni cristiana, sino universal. Las formas religiosas no serían sino un modo de expresión exterior de ciertas verdades de esta metafísica.

Frithjof Schouon, discípulo de Guénon, ha publicado: De l'unité trascendante des religions, Gallimard, París, 1948) donde da cuenta autorizadamente de las principales tesis del esoterismo y, por lo mismo, de René Guénon.
En este pensamiento una primera tesis es la de la gradación de la realidad universal.
La realidad se "afirma por grados", pero sin dejar de ser una. Los grados inferiores de esta afirmación se encuentran absorbidos por la interacción o síntesis metafísica, en los grados superiores: es la doctrina de la ilusión cósmica: el mundo no es más o menos imperfecto, "efímero", sin que no es de ninguna manera con respecto a la realidad absoluta pues la realidad del mundo limitaría la de Dios que solo "es"; pero el ser mismo, que no es otro que el "Dios personal", se encuentra a su vez superado por la "divinidad impersonal" o "suprapersonal", el "No-ser", del cual, el Dios personal o el Ser, no es sino la primera determinación.

De aquí aparece que el Dios o la realidad o la posibilidad infinita de Guénon coincide con la del En Sof de la Cábala. Dios es todo y además es el no ser o la nada. Lo mismo ha de aparecer en la noción de creación o de caos.

LA  NOCIÓN  DE  CREACIÓN  O  DE  CAOS:
La creación, en tanto resolución del caos, es en cierto modo instantánea, es propiamente el fiat luz bíblico; pero lo que está verdaderamente en el origen del cosmos es la Luz primordial misma, es decir el espíritu puro en el cual están las esencias de las cosas; y a partir de aquí en el mundo manifestado no puede efectivamente sino ir rebajándose más y más hasta la materialidad.
Esta producción del orden a partir del caos está asimilada por todas las tradiciones a una iluminación: fiat lux. El caos está identificado simbólicamente con las tinieblas y con la potencialidad.
La producción del universo manifestado es una producción del orden a partir del caos, siendo el caos indefinido y el cosmos lo definido.

LA  REALIZACIÓN  METAFÍSICA:
El hombre toma conciencia de lo que en realidad nunca ha dejado de ser, a saber, su identidad esencial con el principio que es lo único real.
Aquí aparece el panteísmo del sistema guénoniano, al igual que el del vedanta y el de la Cábala.
El hombre puede acceder a lo sobrehumano tomando conciencia de que su ser está realizado en otro ser que prolonga su yo, como la ola realiza el mar. El hombre no es una unidad absoluta y completa sino que está abierta por lo alto y la metafísica es la ciencia que cumple la realización, o sea, que hace que el cognoscente se identifique ontológicamente con lo conocido. En la realización esta identificación se cumple en el "sí mismo", o sea, en Brahman, en el Cero metafísico, en el No-ser (Symbolisme de la Croix, pags. 25, 193 y 203).

Estas ideas sobre la metafísica constituirán la tradición primordial de todos los pueblos. René Guénon se ha esmerado en múltiples y valiosas obras en hacer la exposición de estas doctrinas y en destacar la significación y el valor de la Cábala. En Le Roi du Monde (1930) se explaya largamente en las interpretaciones de laShekinah y de Metatron que lo acercan peligrosamente a lo demoníaco (Renovatio, nº 2, 1967 pag. 300).

René Guénon conoció a Papus en 1906 y, a través de él y de Saint-Yves d'Alveydre se puso en contacto con los círculos esotéricos de Martínez de Pasqually y de Luis Claudio Saint-Martin, es claro que sus enseñanzas son más elevadas que las de todos ellos.
René Guénon ha sido siempre gnóstico, pero tomando distancia del gnosticismo histórico, colocará a la Iglesia gnóstica, a la que perteneció, en la misma categoría que el espiritismo, el teosofismo y el ocultismo.(Lucien Méroz, René Guénon et la Sagess iniatique, París, pag. 47).

Lucien Meroz, que ha seguido la trayectoria espiritual de René Guénon señala que éste "inspirándose en cierta vista de la Cábala hebraica, interpreta el relato del Génesis y comprende lo que llama "símbolo de la caída universal" (ibid. pág. 192).
Siguiendo esta especie de mitología, el hombre es representado en el origen como idéntico a un solo principio: el Verbo o Verdad total. Toma el nombre de Adam kadmon. E interviene un nuevo factor: Nashah, el egoísmo o deseo de la existencia universal. El Adam Kamon original se segmenta y las partículas separadas que de él provienen constituyen el Adam Protoplastes, es decir, el primer formador.
El Adam Kadmon podría compararse con la idea platónica del hombre. Es también el Andrógino. En el interior del Adam Kadmon surge la voluntad de existencia individual designada Adam Protoplastes.
Ambos Adam son como dos caras invertidas, la una de luz, la otra de tinieblas, y se hallan simbolizadas en la higuera de los dos ancianos del Zohar y en el sello de Salomón.

No es probable que René Guénon sufriera influencia directa de la Cábala; más bien son influencias de tradiciones brahamánticas y sufitas, y a través de ellas, también de la Cábala, ya que todas las tradiciones coinciden y convergen en la gran Tradición primordial de la humanidad.

Otro esotérico, Raymond Abellio en su novela La Fosse de Babel habla pro primera vez de la estructura absoluta como clave universal del ser y del devenir, de las situaciones y de las mutaciones. Estructura absoluta fundada en la esfera senaria universal derivada de la Biblia interpretada cabalísticamente. Dice "consideramos la Biblia y los textos explicativos que la acompañan, los Sefer Yetzirath, libro de la creación y el Sefer-ha-zohar o libro del Esplendor, que constituyen la Cábala, o tradición primordial como el depósito y el campo de la ciencia numeral .... La construcción y elmecanismo sefirótico constituyen el centro mismo de la Cábala y el nudo de nuestra ciencia ..."
Los documentos hebraicos son por excelencia documentos iniciáticos.
La obra de Abellio se funda, a su vez, en los trabajos de Fabre d'Olivet (La Bible, document chiffré, pag. 14).


LAS  DOCTRINAS  HINDUÍSTAS  Y  EL  OCCIDENTE  CRISTIANO
Abellio en La estructure absolute (pag. 315) dice, repitiendo las tesis de la Cábala que "el problema de lo Indeterminado, llamado Supremo Brahman por los hindúes, Tem (el que no existe en forma) por los egipcios, Ains-Soft por los judíos, deidad de Dios por el maestro Ekhart y Ungrund por Jacobo Boehme, se confunde con el de la infinidad de los posibles, y la suprema contingencia aparece como resultado de una determinación absoluta"

Por aquí aparece que las gnosis, tanto antiguas como modernas, son una mezcla de los misterios de todas las religiones y tradiciones con un barniz de elementos también cristianos y todas tienen una misma y única estructura, calcada sobre el hunduísmo, parsismo, religiones caldeas y egipcias, hermetismo e infaltablemente, el molde fundamental de la gnosis cabalística.

Por eso las doctrinas hindúes cumplen un papel de primerísima importancia en esta diseminación de la mentalidad cabalística. Las doctrinas hindúes cumplen un papel de primerísima importancia en esta diseminación de la mentalidad cabalística.

Modernamente la difusión del hinduísmo (La pensée hindouse, du Seuil, París, 1960) como religión o práctica esotérica en Occidente ha cobrado gran impulso.
A fines del XVII y comienzos del XVIII el hinduísmo parecía moribundo a consecuencia de las prácticas mágicas o idiolátricas. Pero Ram Mohan Roy (1772-1833) le dio nuevo impulso fundando el Brahma Samaj. Para él el hinduísmo es teísta. Dios es el autor del universo y debe dársele adoración sólo en el espíritu, sin que sea permitido darle ningún nombre ni representación plástica. La moralidad, la fe, la humildad son los caminos de salvación. Este camino lo seguirían: Debendranath Tagore y Keshab Chandrasen.

Dayananda Sarasvati (1824-1883) buen conocedor del hinduismo popular y el yoga trató de renovar el hinduísmo.

Ramakrishna paramahansa (1834-1886) fue el hombre de las experiencias extraordinarias. Sus incontables visiones y su sistema de estudio, interesante para el psicólogo y el historiador de religiones. Considera igual de buenas todas las formas de hinduísmo pero tenía debilidad por la diosa madre Kali. Extendió  la teoría de que todas las formas religiosas eran aspectos de una misma verdad al Islam y el cristianismo.

Vivekananda (1863-1902), su sucesor, se presenta bajo un aspecto opuesto. Sigue la relatividad de todas las religiones, su retórica sabe amplificar las ideas recibidas de Ramakrisna, lo que le permite tomar de la ciencia profana yy de todos los sistemas filosóficos conocimientos superficiales creando un sincretismo en cuya cima irradia Advaita.
Su éxito en el Congreso de las Religiones (1893) le incitó a fundar la "Ramakrishna Mission".

La teosofía sociedad (secta) fundada por Mme. Blavatsky y llevada a su cénit por Annie Besant, no es hinduísmo sino una combinación poco feliz de elementos sacados del hinduísmo, del budismo y del cristianismo. en el fondo, el anticristianismo es una de sus actitudes fundamentales.

Aurobindo Gnose (1872-1950) su yoga quiere mostrar la vía de la liberación y preparar una raza de liberados vivientes, de super-hombres. No como los de Nietzsche (en el crimen) sino qu7e hayan realizado su naturaleza divina e irradien la felicidad.
En un segundo aspecto de su teoría afirma que, si hay evolución es porque ha habido involución, es decir, que todo, aún la materia, es el aspecto del Uno, o mejor, que lo Uno, apareciendo bajo diferentes formas, produce la multiplicidad como juego de lo uno.
Muchas corrientes atraviesan la posición tomada por Aurobindo:
· la corriente advaítica,
· las influencias de Plotino.
· las de Bergson.
· del cristianismo, y otras.

Otros filósofos modernos uno de los representantes más conocidos del hinduísmo moderno es Shri S. Radhakrishnan. Su posición filosófica es una advaíta sin Maya. Tiene una posición anticristiana y es de la India, según él, de dónde habría venido el elemento místico del cristianismo.


EL  OCULTISMO
Ocultismo, Espiritismo, Teosofía son etiquetas intercambiables que designan los mismos productos. También podría decirse del esoterismo aunque éste con una presencia intelectual más distinguida.

Los ocultistas invocan la Génesis de Enoch, anterior a Moisés y a los profetas e idéntica en su fondo a las enseñanzas del antiguo Egipto. Hermes Trimegisto (Festugiére, La Revélation de Hermes Trimegiste, Gabalda, París) es uno de sus autores favoritos, y sobre todo, los libros de la Cábala.

La tradición ocultista está ligada con la Cábala por Nicolás Flamel, Pico de la Mirándola, el sacerdote Trithemo, Cornelio Agrippa, Paracelso, Guillermo Postel, Jacobo Boehme, en el que se inspiró el marqués Claudio de Saint-Martín.

En los años precedentes a la revolución "francesa" Europa está surcada de multitud de personajes misteriosos de carácter equívoco: el conde de Saint-Germain, José Bálsamo llamado conde de Cagliostro, el magnetizador Mesmer, el sueco Swedenborg.
Más recientemente el ocultismo se inspira en Fabre d'Olivet quien con la clave de los santuarios de Egipto, pretende reconstruir la cosmogonía mosaica, y que transmite sus poderes a Eliphas Lévi, el sacerdote católico Alfonso Luis Constant quien expone los principios y la historia del ocultismo en La clef des grands mystères, Histoire de la Magie, Dogme et rituel de la haute magie, La science des esprits.

Los herederos de Eliphas Levi son Stanislas de Guaita, Josephin Pelladan, Saint Yves d'Alveydre y el Dr. Gerard Encause llamado Papus que publica La Cabbale (Editions Dangles, París).

En el libro del Dr. Adolfo Weiss, La ley universal de las sociedades (Edit. Kier, Buenos Aires 1945) estudia lo que llama la lección biológica dada por nueve mil años de historia de la humanidad. Esta lección biológica sería interpretada a través del ocultismo, que suministraría la síntesis para entender cuál es el gobierno ideal de los pueblos. En el epílogo de la obra se pide a los gobernantes más libertad que el radicalismo, más igualdad que la democracia, más aristocracia personal que la nobleza de origen, más fraternidad que el socialismo, más jerarquía auténtica que los representantes de tronos y altares (Ibid. pag. 453).

¿Y qué enseña la experiencia histórica de los pueblos? Que hay una ley universal biológica de las sociedades: la constitución trinitaria, los tres poderes sociales ... Hay que formar tres cuerpos en la sociedad: el de los docentes, el de los juristas y el de los economistas. La opinión pública debe persuadirse de que sólo en una sociedad gobernada por la autoridad de la sabiduría, por el poder del Estado y por la estructuración de la economía realizará la paz sinárquica en la que entrarán todos los cultos y universidades, todos los tribunales y los sindicatos económicos de Europa y el mundo.

Es decir que el plan universal del ocultismo sinárquico del cual esbozó los lineamientos Saint Yves d'Alveydre coincidiría con el viejo plan de las sociedades secretas y masónicas: el Nuevo Orden Mundial.


LA  LÍNEA  CABALÍSTICA  DE  LA  FILOSOFÍA  HEGELIANA
Hegel es un autor típicamente gnóstico. El famoso sistema no es sino una gnosis con el vocabulario de la filosofía alemana.
Con su muerte en 1831 el sistema se rompe en pedazos. Por un lado la derecha hegeliana y por el otro la izquierda.
Los distintos sistemas gnósticos no indican sino lineamientos generales que luego cada autor va a llenar y determinar según sus gustos y preferencias.
Aún en vida de Hegel (1882), Herbart había advertido sobre la profunda contradicción que atravesaba todo el sistema hegeliano del derecho, "Hegel quiere reconciliar lo inconcialiable, esto es, el monismo espinocista y la libertad kantiana".
Pero la verdadera división se produjo tras la muerte del filósofo con motivo de la polémica en torno a la religión.
La escuela hegeliana se dividía entonces en una derecha que aplicaba la idea de la unidad de la naturaleza divina y humana, considerando toda la historia evangélica como auténtica historia; a esta pertenecían Göschell, JGarbler y Bauer; en un centro que cumplía aquella aplicación tan sólo en parte, en el sentido de la derecha, al que pertenecía Rosenkranz; y una izquierda representada por Strauss, que la aplicaba en el sentido de no considerar enteramente como historia el relato bíblico.

La izquierda resaltaba la posición gnóstica de Hegel que consideraba la vida divina manifestándose en las grandes personalidades hostóricas, pero de manera parcial. Jesucristo había poseído esta conciencia en grado inigualado por ningún otro mortal.
Detrás Strauss, Feuerbach y Marx debían llegar a posiciones más radicales, pero siempre dentro de la línea gnóstica o acentuando sus caracteres.

LOS  MOMENTOS  DE  LA  DIALÉCTICA  HEGELIANO-COMUNISTA  COMO  UNA  TRASPOSICIÓN  PROFANA  DE  LOS  MISTERIOS  CRISTIANOS.
Para comprender a Marx hay que comprender a Hegel, y para comprender a Hegel hay que comprender los misterios más profundos del cristianismo.
Porque tanto Hegel como Marx no han hecho sino trasponer los misterios cristianos: el primero en un plano filosófico, y el segundo en un plano económico social.

El misterio de la Trinidad es el misterio más augusto e impenetrable de todos los misterios. Pero hay otro misterio también augusto e impenetrable: la encarnación del Verbo: "Y el Verbo -el Logos- se hizo carne".
En el misterio de la Encarnación, dos naturalezas, la divina y la humana se unen en la misma persona.


LA  DOCTRINA  CRISTIANA  ADULTERADA  POR  EL  LUTERANISMO.
Estos dogmas cristianos serán adulterados por el movimiento protestante nacido de la reforma de Lutero.
El catolicismo mantenía una actitud especulativa y sapiencial de los misterios cristianos. Los consideraba en sí mismos, en su realidad "especulativa".
Con Lutero comienza un movimiento teológico de la acción y del conocimiento práctico. Los dogmas no interesan como verdades en sí, verdades objeto de pura contemplación, sino como verdades para nosotros, y en cuanto se refiere a nuestra justificación.
Lutero presta atención a lo que llama Theologia crucis, en contraposición a la Theologia gloriae. El aspecto metafísico de la Cristología tampoco le interesa, pero sí su aspecto dramático. Poco le importan las dos naturalezas de Cristo, sí en cambio que haya venido a tomar nuestros pecados y a darnos su justicia.

El defecto de rigor especulativo y de consideración sapiencial de Lutero va a iniciar un movimiento teológico: Teología de la Kenosis en la que los teólogos protestantes del XVIII y XIX van a sostener que el Logos tiene facultades para limitarse en cuanto a su ser y actividad y que en la carrera de Cristo en la tierra la divinidad ha estado limitada, y así la "communciatio idiomatum" se interpreta como "Logos non extra carnen nec caro extra Logos"; a saber, como si el Verbo no tuviera ser fuera de la humanidad y la humanidad fuera del Verbo.

Debajo de estos errores puramente teológicos hay en el luteranismo un error fundamental filosófico proveniente del nominalismo. El nominalismo no tiene una noción exacta sobre el ser, que se predica no unívoca sino analógicamente de los distintos seres que lo realizan diversamente.
Dios es el Ser por esencia, y la creatura es ser por participación. Hay una predicación analógica. La diversidad del ser permite su unidad.
En cambio, en el nominalismo el ser es unívoco, de modo que hay, diríamos, una única masa de ser que se distribuye, parte a unos seres, parte a otros; parte a Dios y parte a las creaturas.


LA  GNOSIS  HEGELIANA.
Sobre esta teología adulterada elabora Hegel su sistema filosófico. Hoy está suficientemente comprobado que Hegel recibió una fuerte impregnación de la teología luterana. Paul Asveld, en su estudio La pensée religieuse du jeune Hegel, afirma que "Hegel no se adhirió nunca a la ortodoxia luterana, aunque fue literalmente asediado por ella".
Todo el fondo del sistema de Hegel es profundamente teológico. Tras los estudios de Nohl, Dilthey, Enrico de Negri, Jean Wahl, Hippolite, Asveld, Grégoire, nadie duda tal cosa.
En efecto, todo el sistema hegeliano está construido sobre la noción de Entäuusserung que esos autores traducen por el término alienación.


LA  GNOSIS  DE  LA  DIALÉCTICA  REVOLUCIONARIA  COMUNISTA
Los tres movimientos de la dialéctica hegeliana son una transformación en el plano de la razón humana de los misterios cristianos y, en especial, del misterio de la Encarnación falsamente entendido.
Así resulta una perversa teología, y una perversa filosofía.
Los otros misterios de la Trinidad, de la Encarnación, de la Pasión y Muerte del Señor y de la vivificación de la humanidad en el Cuerpo Místico por el Espíritu Santo, son usados para construir un sistema ateo y evolucionista que convertirá la filosofía moderna en una divinidad, en una gnosis atea y peligrosa.

Se llama, peroyativamente, gnosis todo sistema que racionaliza los misterios cristianos. Es la gran herejía que trata de destruir al cristianismo desde el primer momento de su existencia y que persevera bajo diversos nombres en todas las épocas cristianas.

Pese a todo la gnosis hegeliana no es la más peligrosa de todas las posibles. Hegel mantiene la superioridad del espíritu sobre la materia. Puede discutirse la legitimidad con que Hegel admite esta superioridad del espíritu. Porque, en rigor, al constituirse la dialéctica por la contradicción y por la negatividad como por su elemento esencial y constitutivo, está movida no precisamente por el ser sino por la nada. No tiende en consecuencia hacia arriba, hacia el Espíritu, sino hacia abajo, hacia la materia.
Aunque pueda cuestionarse la coherencia del sistema hegeliano el hecho es que en él el Espiritu tiene primacía.

Marx, en cambio, con su famosa inversión de la idea en lo económico-social, creará una gnosis más perversa y revolucionaria al llevar al plano de la vida de los pueblos y de las sociedades humanas este cristianismo gnóstico como factor de disolución social. El cristianismo, sustancialmente desfigurado y sosteniendo este engendro terrible que es el comunismo ateo.
Marx mantiene como pieza esencial de sus sistema la de proceso, cambio y movimiento. Nada hay estable, todo es puro proceso. Idea que toma de Hegel que, a su vez, en su transposición sacrílega, la toma de las procesiones que se cumplen en la inmanencia de la Trinidad.

El proceso se desenvuelve en los tres grandes momentos de: afirmación, negación y negación de la negación. La de Hegel es una dialéctica que se desenvuelve con ritmo tirádico (sistema tomado también del misterio cristiano de la humillación de Cristo).

Marx va a llevar estos tres momentos de la dialéctica al plano de la historia actual de la humanidad. El punto central del sistema de Marx está constituido por lo que se llama la gran ley de la historia, o la profecía de Marx que consiste en el paso dialéctico del capitalismo al comunismo y esta ley tiene tres momentos culminantes:

Primer momento de la dialéctica comunista:  la humanidad el comunismo primitivo, cuando por la falta de división del trabajo, y debido al carácter primitivo de la técnica, no hay posesión privada de los medios de producción. En la concepción marxista es éste un comunismo primitivo, pobre, vacío, algo así como la "idea" de la lógica de Hegel. Para enriquecerse, para pasar de lo vacío a lo lleno y rico esta humanidad tiene que alienarse, perderse; así como la "idea" de la lógica antes de llegar a la riqueza del Espíritu Absoluto, tiene que pasar por todas las fases de la naturaleza y de la historia. Y el factor de enriquecimiento, lo constituye la negación o contradicción. El hombre no puede enriquecerse con el progreso técnico si no se niega y se aliena.
En realidad Marx no asigna la razón de la necesidad de esta alienación ¿Por qué el hombre del comunismo primitivo no pasa directamente y en un proceso continuo al hombre del comunismo con alto grado de progreso técnico sin necesidad de la etapa de trabajo alienado de la época de esclavitud del feudalismo y del capitalismo?
Marx no asigna ninguna razón de esta necesidad, la impone el juego dialéctico. Y ¿Por qué la impone el juego dialéctico con un movimiento triádico?
Marx tampoco asigna, como tampoco Hegel, ninguna razón.

La herencia cristiana, de la cual aún no ha podido desprenderse el mundo moderno, aún en la época más profunda de sus aberraciones, está alimentando y sosteniendo un pensamiento que, de otra suerte, se agotaría en un puro nihilismo.

Segundo momento de la dialéctica comunista cuando la humanidad, cuya esencia la constituye el trabajo social, se aliena o pierde por la propiedad privada de los medios de producción. Este momento tiene una larga y accidentada trayectoria histórica que recorre en el régimen de la esclavitud, en el feuda, y finalmente en el capitalismo.
El progreso técnico determina la división del trabajo, la cual, a su vez, trae que ciertos propietarios de los medios de producción sometan al trabajo a los que no los poseen.
La sociedad se convierte en dos clases irreconciliables, la de los explotadores y la de los explotados, que en la fase actual del desarrollo dialéctico la constituyen los burgueses y proletarios. Cada una de estas clases constituye a la otra dialécticamente y, a su vez, se opone a la otra y lucha y combate contra ella.
La tragedia del drama cristiano en que el Verbo-Dios se entrega a la gran humillación de tomar nuestra humanidad pasible y de hacerle sufrir la pasión encuentra su correspondiente paralelismo en la masa trabajadora de la humanidad -esclavos, siervos, y proletarios- que con sus sufrimientos y sus luchas entabla el gran combate para liberar a la humanidad.
Esta alienación económica determinada por la propiedad de los medios de producción, ha de engendrar a su vez otra alienación en el plano social, político, filosófico y religioso. La infraestructura económica determina y engendra también la superestructura.
El hombre que se siente esclavo ante el patrón, su amo, en el régimen burgués, se siente también, por una alienación puramente imaginativa, esclavo ante su amo, un Dios trascendente, sobre todo el de la tradición judeo-cristiana. Y el hombre, el proletario, no ha de entablar su lucha a muerte contra el patrón económico su amo, si no la entabla primeramente contra su amo religioso -el Dios de la religión- pues para vencer la alienación que lo tiene perdido necesita tener confianza en su poder creador lo que no conseguirá mientras ponga su confianza en un Creador fuera de sí.
Aquí se ve cómo el ateísmo -la guerra a la religión- constituye un elemento esencial e inseparable del comunismo de Marx.

Tercer momento de la dialéctica comunista, el de la negación de la negación, cuando el proletariado, pertrechado de la teoría revolucionaria del socialismo científico, entabla su lucha despiadada contra el mundo que él llama burgués, y que lo es en gran parte, ya que por efecto de la revolución anticristiana, la antigua ciudad católica que floreció en el medioevo se ha transformado en la sociedad cristiana aburguesada del mundo occidental.
El comunismo sostiene que en este tercer momento el proletariado ha de obtener una victoria aplastante sobre la burguesía y que, después de un proceso laborioso, ha de instaurarse finalmente la ciudad mundial comunista.
Así como el Verbo se humilla y obtiene la victoria sobre el pecado, así el proletariado redentor humillado salva a la humanidad.

Según el Manifiesto Comunista (Marx) el comunismo "es la genuina solución del conflicto entre el hombre y la naturaleza, y entre el hombre y el hombre, la verdadera solución de la lucha entre la existencia y la esencia, entre objetivación y propia afirmación, entre la libertad y la necesidad, entre el individuo y la especie. El comunismo es la solución del enigma de la historia, y la conciencia misma de ser esta solución".

Así, la afirmación de la humanidad, su pérdida en el capitalismo y su recuperación y salvación en el comunismo, responde a la versión profana y económico-social del misterio cristiano de la Encarnación. El proletariado adquiere los atributos de mesianidad que en el cristianismo corresponden a Cristo, el Salvador, y la ciudad del trabajo comunista es la versión marxista del Cuerpo Místico de Cristo, la Iglesia.
El materialismo histórico de Marx es, con toda verdad, una gnosis operativa de la Revolución Anticristiana.


LA  GNOSIS  DE  LA  DIALÉCTICA  REVOLUCIONARIA
Oponiéndose a la línea intelectualista de Hegel y a la materialista de Marx, Schopenauer afirma la voluntad como fuerza creadora, voluntad irracional y mala, que trabaja para la muerte y el nirvana. Se ha dicho que Schopenauer era una síntesis de kantismo y budismo.
El hecho es que las tesis cabalísticas, a través del hinduísmo, aparecen en Schopenauer por todos los poros de sus obras "el único sistema filosófico cuyo conocimiento es imprescindible para comprender mi obra es, pues, la filosofía de Kant. Más todavía, es mejor el conocimiento de la filosofía platónica. Y si a más de esto, el lector estuviera iniciado en la sabiduría de los Vedas, cuyos secretos nos han revelado los Upanishad, estaría perfectamente capacitado para entender cuanto diga"(El Mundo como voluntad y representación, Aguilar, Buenos Aires, I, 25).

Y Schopenauer podría expresar que lo que revelan los Upanishad se lo manifiestan Spinoza, Bruno, los gnósticos y la Cábala.
Schopenauer da una visión gnóstica del Antiguo Testamento y del cristianismo, asimilándolo con el brahmanismo y el budismo y las sectas gnósticas y pérsicas, y enseñando la doctrina del panteísmo.
Esta doctrina monista, en absoluto, y pesimista, no puede tender sino hacia la nada, al nirvana (extinción).


EL  NIHILISMO  DE  NIETZSCHE
Con Nietzsche encontramos el pesimismo total.
Nietzsche, con Schopenauer, hace de la voluntad la esencia del ser, voluntad de vida, voluntad de querer, voluntad de poder, la voluntad es la fuente originaria del ser. No hay que preguntarse por un fin exterior a esta voluntad originaria; no tiene sentido preguntar ¿por qué, de dónde y para qué? El devenir y el placer eterno de la vountad no tiene nada que pueda trascenderla.
Retorno al monismo cósmico. No sólo ya el insostenible teísmo, sino el panteísmo trascendental y sin sentido.
Schopenauer y Nietzsche aceptan en sustancia la crítica de Feuerbach al idealismo teológico con una leve modificación: la teología no es antropología sino antopologismo.

La negación de Nietzsche no tenía un sentido radical; Dios ha muerto, no tan sólo el Dios del cristianismo, aunque éste de modo especial, sino todos los dioses de cualquier tiempo y religión. Se trata de una afirmación y de una comprobación de la historia del espíritu: de éste, que en la edad moderna se ha desembarazado de Dios y de la religión, que el hombre moderno se ha exorcizado de lo divino de modo radical ...

Nietzsche, la izquierda hegeliana, Schopenauer y Feuerbach proclaman que en el hombre moderno no hay ya puesto para Dios, pero a diferencia del pensamiento quietista de Schopenauer, Nietzsche quiere llenar ese vacío dejado por Dios con la teoría del "superhombre" (el tema de Así habló Zaratustra).
Esa voluntad de potencia que anima al super hombre de Nietzsche en realidad tiene su fundamento y signficado en la actuación de la voluntad de la nada, ya que no se cierra en ninguna cosa determinada sino que es un devenir de una cadena sin fin de cosas movidas eternamente por la necesidad. La vida de los seres humanos y de todos los seres no tiene ningún sentido. Es el nirvana absoluto. Un infierno nirvático. El nihilismo total. El hombre es una estructura de lamuerte.


FREUD  Y  JUNG,  LA  CORRIENTE  PSICOANALÍTICA  DE  LA  CÁBALA
El instinto nirvático de Schopenauer y Nietzsche también invade el psicoanálisis de Freud y Jung.
Freud se mueve dentro de la evolución darwiniana y que así imagina un estado evolutivo en que la vida habría surgido de la no vida.
Para Freud se establece una lucha entre los instintos de conservación, derivados del instinto del placer, y el instinto de la muerte, que procedería del estado originario de los seres inanimados.
Freud sostiene que "al principio la naturaleza humana era muy diferente, que había tres sexos, no dos como hoy en día, junto al masculino y femenino vivía un tercer sexo que participaba en igual medida de los otros dos. Estos seres humanos eran dobles, tenían cuatro pies, cuatro manos, dos rostros, genitales dobles, etc. Más Júpiter decidió un día a dividir a cada uno de ellos en dos partes, como se duelen dividirse las peras para cocerlas"
Freud anota que estas ideas sobre el mito platónico las debe al profesor Heinrich Gomperz, de Viena, y que se halla en el Brihad-Aranyaka-Upanishad, que son también ideas de la Cábala pero sin los detalles del mito platónico.

Si Freud debe vincularse por el instinto nirvático de su doctrina con la corriente cabalística, Jung con más razón. Pues propone un sistema de ideas que supera por mucho lo puramente psicológico y alcanza la metafísica y la teología, en su obra En Respuesta a Job encontramos la sistematización completa de su pensamiento (Fondo de Cultura, 1964).
Jung parte de un Dios que se "encuentra en contradicción consigo mismo, y esto, además, de manera tan total, que Job está seguro de encontrar un Dios protector y un abogado contra Dios mismo; un Jahvé ... que es una antinomia, una total contradicción interna. Antinomia que es el presupuesto necesario de su tremendo dinamismo, de su omnipotencia y omnisciencia. Un Yavhé amoral y con ataques de ira devastadores, con tres cuartos de animalidad y uno solo de humanidad, de un comportamiento insoportable.
Nuevamente aparecen aquí las ideas de la Cábala, de Boehme y de los gnósticos.

Este Dios contradictorio, injusto y malo, se va acercar "con la jojma hebrea" con la idea de Sofia, o Sapientia Dei, un pneuma de naturaleza femenina, pneuma cosmogónico que atraviesa el cielo y la tierra y todas las creaturas.

En Jung hay una teogonía, una cosmogonía, una antropogonía en nada diferente de la de los antiguos gnósticos y misterios. La única novedad que hace valer Jung es la fuerza del inconsciente y del arquetipo en que se traducirán esas magnitudes simbólicas de Yahvé, Satán, Cristo, Eva y María. Hay en Jung un anaturalización y una materialización del misterio cristiano que establece una relción entre Jung y los ocultistas de todas las épocas.

Así lo que en Freud era desesperado monismo de muerte se transforma en Jung en un monismo de vida eterna, en un verdadero y propio panteísmo. Y el inconsciente llena la función del caos en las antiguas teogonías y del Abismo y del Silencio en los primeros sistemas gnósticos.


LA  LÍNEA  CABALISTA  DE  HEIDEGGER
Heidegger tuvo el acierto de centrar la filosofía en el problema de la verdad del ser y del 2ser que trasciende los entes" Ya no sería fundamental el problema del idealismo y del realismo, del subjetivismo y del objetivismo, sino que éste lo constituirá el problema del "ser", que es anterior y más fundamental que todas las divisiones que se formulan dentro de la "esencia", cuando en realidad hay que buscar algún acuerdo que haga posible las esencias mismas.

El problema comienza cuando se trata de determinar qué es ese ser que trasciende los entes. El asuntoe s más grave cuando sabemos que Heidegger encuentra inadmisible la idea cristiana de la creación en cuanto comporta la producción desde la nada, y por tanto niega la verdad del principio ex nihilo nihil fit.

Heidegger acusado de nihilismo y ateísmo. El pretexto de acusarlo de nihilismo se halla en la tesis de "Was ist Metaphysik? que ponía lanada junto, o mejor, como fundamento del ser sino también toda la orientación que había cobrado el Dasein en Sein und Zeit como "ser para el fin" que se resuelve en ser para la muerte, a lo que contesta Heidegger con Brief über Huamnismus (1947) con la fórmula : "dado que la verdad del ser consiste en la apertura a la presencia del ser del sente, sólo desde el presentirse del mismo se puede dirimir el problema de si existe Dios o no, y de cómo existe".
Al alterar el concepto de creación se cierra el único camino racional de llegar a Dios. Tiene entonces que inventar un "camino gnóstico".
Como afirma Karl Löwith en el escrito Sobre el humanismo, Heidegger se aproxima tanto al historicismo metafísico de Hegel que apenas hay diferencias en su Historia del ser y la historia del Espíritu absoluto de Hegel. Y Hegel sólo renueva, con un lenguaje moderno, el sistema gnóstico de Valentino.



LA CÁBALA Y LA CULTURA DE MASAS
Toda esta expansión de la Cábala en las altas manifestaciones de la religión y de la inteligencia ha de descender como por cascadas por los grupos intermedios de la publicidad, prensa, radio, televisión y cine hasta llegar a las masas.
"El mundo se podría llamar tanto la encarnación de la música como la encarnación de la voluntad" (Shcopenhauer, passion). Esta fórmula que resume la ontología de Schopenhauer constituye también el fundamento de la cultura de masas como instrumento para la educación del hombre en la mística de lo colectivo, esto es, en la trascendencia de aquel ser superpersonal que Teilhard de Chardin define como "totalización planetaria de la conciencia humana".

Pero es "el descubrimiento del insconsciente y la reducción de su pensamiento latente en lógica, un doble de la lógica humana, lo que constituye el principio del gran sistema freudiano ... Freud pretende revelar el secreto del hombre absoluto mediante la pura observación científica. Transforma en antropograma la situación y realidad del hombre y reduce al hombre a la inmanencia de la cosa, de lamateria. De aquí que no es casualidad que un fruto visible del freudismo sea la cultura de masas.

El humanismo racionalista ha sido ya sobrepasado. Hoy estamos en la civilización del consumo en que se representa el drama del renunciamiento a toda pretensión intelectual, el "eclipse intelectual" que significa la real trascendencia de las cosas con respecto a la voluntad, y al entendimiento humano.

La gnosis racionalista fundada por Kant y Hegel confluye en la gnosis cientista fundada por el médico vienés. Así Sartre saca la fórmula "categórica" de la novísima filosofía el famoso "vivir es hacer vivir el absurdo" del estudio de la obra freudiana, cuya natura estrictamente gnóstica él intuyó.
La filosofía humanística reconoce que la negación de la trascendencia implica necesariamente la negación de la trascendencia del entendimiento sobre las cosas. El desesperado grito sartriano, el "todo existe" es la fórmula filosófica de la fórmula científica de Freud. "La vida es la dialéctica del camino de la vida hacia la muerte" y también se verifica dentro de la fenomenología de Husserl y sus seguidores la acabada síntesis del freudismo y de la filosofía humanista.

El inmanentismo en la materia vincula directamente la gnosis freudiana con el marxismo. El mismo Freud busca uinr, en Más allá del principio del placer, el instinto de muerte, que como instinto pertenece a la psicología, al envejecimiento, al consumo, a la irreversabilidad del tiempo, a la entropía.
La satisfacción final para Freud tiende a la paz, según aquel principio que Bárbara Low llama "principio de nirvana".

La vida es un proceso que incluye la muerte. La vida es un constante camino hacia la muerte. Por otro lado, para vivir para la muerte, para exteriorizarme, para cumplirme como hombre, debo satisfacer las necesidades con los bienes. La vida es doblemente consumo: para vivir para la muerte debo consumir. La satisfacción final es el cumplimiento del instinto nirvánico.

Por eso, la gran ciencia hoy es la psicosociología, la ciencia del maneja de las multitudes, la ciencia del manejo de las masas para la muerte. Y el gran enemigo, al que hay que batir con esta ciencia de la psicosociología, es la vida cristiana de Trascendencia. Porque hoy no debe quedar en pie sino el inmanentismo absoluto de todas las gnosis que buscan la glorificación del hombre en sus necesidades puramente materiales de masa.

Visión Teológica de la Historia (1ª Parte) Iglesia - Poder Oculto:    http://accionjuvenil.espanaforo.com/t6508-vision-teologica-de-la-historia-1-parte-iglesia-poder-oculto

Visión Teológica de la Historia (2ª Parte) Cabala, Gnosis y Filosofía:    http://accionjuvenil.espanaforo.com/t6514-vision-teologica-de-la-historia-cabala-gnosis-y-filosofia
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Visión Teológica de la Historia (3ª Parte) Invasión de la Cábala
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