Foro oficial del MCE.AJE


 
ÍndiceÍndice  RegistrarseRegistrarse  ConectarseConectarse  

Comparte | 
 

 Evangelio: Domingo 2 Noviembre 2014 Fdad Todos los Fieles Difunto

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
onesimoredondo
CAMARADA CAMISA VIEJA
CAMARADA CAMISA VIEJA
avatar

Cantidad de envíos : 445
Localización : Asturias
Fecha de inscripción : 01/05/2013

MensajeTema: Evangelio: Domingo 2 Noviembre 2014 Fdad Todos los Fieles Difunto   Sáb 1 Nov - 23:15:05




Solemnidad de todos los Fieles Difuntos




Santos del día:

San Victorino de Pettau
San Justo de Trieste
San Carterio de Sebaste
San Acindino de Persia
San Marciano de Siria
San Ambrosio de Agauno
San Domnino de Vienne
Santa Winefrida de Holywell
San Jorge de Vienne
San Malaquías de Down y Connor





Evangelio San Lucas 23,33.39-43

Cuando los soldados llegaron al lugar llamado Calvario, crucificaron allí a Jesús y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Uno de los malhechores colgados le insultaba: «¿No eres tú el Cristo? Pues ¡sálvate a ti y a nosotros!». Pero el otro le respondió diciendo: «¿Es que no temes a Dios, tú que sufres la misma condena? Y nosotros con razón, porque nos lo hemos merecido con nuestros hechos; en cambio, éste nada malo ha hecho». Y decía: «Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino». Jesús le dijo: «Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso».




Comentario del evangelio por:

Fray Agustí BOADAS Llavat OFM (Barcelona, España)

Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino

Hoy, el Evangelio evoca el hecho más fundamental del cristiano: la muerte y resurrección de Jesús. Hagamos nuestra, hoy, la plegaria del Buen Ladrón: «Jesús, acuérdate de mí» (Lc 23,42). «La Iglesia no ruega por los santos como ruega por los difuntos, que duermen en el Señor, sino que se encomienda a las oraciones de aquéllos y ruega por éstos», decía san Agustín en un Sermón. Una vez al año, por lo menos, los cristianos nos preguntamos sobre el sentido de nuestra vida y sobre el sentido de nuestra muerte y resurrección. Es el día de la conmemoración de los fieles difuntos, de la que san Agustín nos ha mostrado su distinción respecto a la fiesta de Todos los Santos.

Los sufrimientos de la Humanidad son los mismos que los de la Iglesia y, sin duda, tienen en común que todo sufrimiento humano es de algún modo privación de vida. Por eso, la muerte de un ser querido nos produce un dolor tan indescriptible que ni tan sólo la fe puede aliviarlo. Así, los hombres siempre han querido honrar a los difuntos. La memoria, en efecto, es un modo de hacer que los ausentes estén presentes, de perpetuar su vida. Pero sus mecanismos psicológicos y sociales amortiguan los recuerdos con el tiempo. Y si eso puede humanamente llevar a la angustia, cristianamente, gracias a la resurrección, tenemos paz. La ventaja de creer en ella es que nos permite confiar en que, a pesar del olvido, volveremos a encontrarlos en la otra vida.

Una segunda ventaja de creer es que, al recordar a los difuntos, oramos por ellos. Lo hacemos desde nuestro interior, en la intimidad con Dios, y cada vez que oramos juntos, en la Eucaristía, no estamos solos ante el misterio de la muerte y de la vida, sino que lo compartimos como miembros del Cuerpo de Cristo. Más aún: al ver la cruz, suspendida entre el cielo y la tierra, sabemos que se establece una comunión entre nosotros y nuestros difuntos. Por eso, san Francisco proclamó agradecido: «Alabado seas, mi Señor, por nuestra hermana, la muerte corporal».




San Justo de Trieste




San Justo de Trieste, mártir

En Trieste, de Istria, san Justo, mártir.

Hay en ese momento un emperador en Nicomedia (Asia Menor) y otro en Milán: son Diocleciano y Maximiano, ambos con el título de «Augusta». Y además hay dos «Césares», es decir, dos adjuntos y sucesores designados: Galerio en Sirmium (actualmente Mitrovica, Serbia), y Constanzo en Tréveris, Alemania. Esta es la tetrarquía, el nuevo ordenamiento del poder hecho desde el vértice para reforzar al imperio romano, junto con las victorias contra los enemigos y la disciplina interna. Para aumentarla, Diocleciano utilizó la técnica de las monarquías orientales: proclama el carácter divino del emperador. Y aquí la historia del gran estratega se cruza, sin saberlo él, con un cristiano de la Venezia Giulia, Justo, que tiene ya en su entorno una pequeña reputación, como hombre de gran penitencia y generosidad, un cristiano desde la niñez «Gracias a mis padres». Eso, al menos, surge de la narración de su martirio (Passio).



El documento fue incluido en Acta Sanctorum, como texto derivado de las actas oficiales del proceso. ¿Es Justo también sacerdote? El Diccionario Eclesiástico de la Utet, editado en 1952, afirma que sí, pero no aporta elementos para su confirmación. En todo caso, este piadoso hombre ha caído en el 303 en el deber imperial que impone a los cristianos el dar testimonio de su lealtad al soberano (o mejor dicho, a los cuatro reyes), sacrificando a los dioses de Roma, incluyendo también a Diocleciano.



El gobernador romano local, o presidente, llamado Mannaccio, convoca a todos los cristianos y les comunica la orden. A los que no obedecen les aguarda la muerte. Cuando es llamado, Justo no se comporta como enemigo o rebelde: es un súbdito fiel del emperador, pero no puede sacrificar a los dioses romanos, porque su Dios es Jesucristo. La sentencia es por lo tanto inevitable. El presidente Mannaccio Hace hace arrojar a Justo al mar frente a Trieste, atado a unos pesos que lo debían arrastrar hacia abajo inmediatamente. Pero los lazos se disuelven y el cuerpo del mártir se desprende, de vuelta a la playa. Concurren un sacerdote cristiano y un grupo de fieles, que recogen el máximo cuidado el cuerpo y le dan sepultura cerca del lugar del descubrimiento.



En el siglo V se construye sobre una colina, una basílica cristiana, donde había un templo dedicado a los dioses antiguos, allí se translada al cuerpo del mártir, que da su nombre al lugar: Colle di San Giusto. El culto continúa y se desarrolla con el tiempo. La iglesia dedicada a él en el Capitolio se fusionará con su adyacente en el siglo XIII, dedicada a la Asunción: así nació la nueva catedral de Trieste, que estará hasta hoy intitulada con su nombre. Patrono de Trieste, aunque la fiesta de san Justo cae el 2 de noviembre, por la concurrencia litúrgica con la conmemoración de los fieles difuntos, se aplaza para el día siguiente, 3 de noviembre.
fuente: Santi e Beati




Volver arriba Ir abajo
 
Evangelio: Domingo 2 Noviembre 2014 Fdad Todos los Fieles Difunto
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.
 Temas similares
-
» Isis provocará un ataque nuclear en New York seguramente el 9-11-2014.
» Resolución de 4 de diciembre de 2014, de la Secretaría de Estado de Seguridad, por la que se aprueban las bases de las convocatorias de pruebas de selección para vigilante de seguridad y su especialidad de vigilante de explosivos y escolta privado, para e
» MANIFESTACIÓN 10 de Septiembre de 2014,vamos todos por nuestra seguridad
» EL USO Y LA CREACIÓN DE SÍMBOLOS: Patrones numéricos, códigos, y geometria sagrada.
» cambios en el sistema de Acreditación Nacional a Cuerpos Docentes Universitarios

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Foro oficial del MCE.AJE :: Religión Católica-
Cambiar a: