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 Serie Conociendo el Anarquismo

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CAMARADA CAMISA NUEVA
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MensajeTema: Serie Conociendo el Anarquismo    Sáb 20 Jun - 12:06:42

Serie Conociendo el Anarquismo




1ª Parte. INTRODUCCIÓN Y VISIÓN GENERAL


Ante la gran ignorancia y desconocimiento general sobre el movimiento libertario elaboramos este hilo para dar a conocer otra de las armas del JUDAÍSMO, tan hermanada (y a veces opuesta) de otra gran arma hebrea el MARXISMO y ambas relacionadas con el no menos judío invento de la Masonería.


INTRODUCCIÓN.
Los más destacados representantes del pensamiento anarquista fueron:
· William Goldiwin (1756-1836),
· Pierre Joseph Proudhon (1809-1865),
· Max Stimer (1806-1856),
· Leon Tolstoi (1829-1910),
· Mijail Bakunin (1814-1876), y
· Pitotr Kropotkin (1842-1921)

Si bien los que configuraron doctrinalmente el anarquismo moderno han sido los dos últimos y sobre los que Proudhon ejerció una enorme influencia hasta el punto de que Bakunin llegó a definir el anarquismo como “el proudhonismo ampliamente desarrollado y llevado a sus consecuencias extremas” (El Anarquismo de Daniel Guerin, pg. 9)
Si bien algunas ideas de Proudhon nada tienen que ver con el anarquismo como la indosubilidad del matrimonio o su conocida exaltación de la guerra.

En el 4º Congreso de la Internacional (Basilea, septiembre 1869) hizo su aparición la tendencia bakuninista, que tuvo amplio eco en los países latinos, provocando la división de la misma.
El violento enfrentamiento con los partidarios de Karl Marx culminó con otro trrunfo de éstos en el congreso de la AIT (La Haya, 2 a 7 septiembre 1872) donde se expulsó a Bakunin y sus compañeros. Para ello Marx recurrió a la falsificación de las credenciales de los delegados (La Borrasca, de Rudolf Rocker, pg. 69).

La disensión sería una de las causas que haría desaparecer a la I Internacional.
La rama marxista, instalada en Nueva York, se disolvió en julio 1876 (Congreso Filadelfia) y la bakunista dejó de funcionar (Verviers, del 6 a 8 septiembre 1877) desapareciendo, formalmente, en 1880 aunque de hecho su extinción definitiva se produce tras el Congreso de Londres (julio 1881) excepto las secciones italiana y española que supervivieron algo más. Algunos autores prolongan la supervivencia de la primitiva AIT española hasta 1888 cuando se extinguió la Federación de Trabajadores de la región española (prohibida en 1873) y que contó con 50.000 miembros.

La diferencia entre ambas corrientes radicaba en razones táctico-estratégicas, pues su meta común era el comunismo (si bien Bakunin rechazaba el vocablo usado por sus adversarios).
Los marxistas eran partidarios de la organización centralizada de la Internacional así como de la acción política, y sostenían la necesidad de implantar el Socialismo de Estado para desembocar en la sociedad comunista. Tesis que desarrollaría Lenin.
Sus rivales bregaban por la autonomía de las secciones de la AIT, propugnando el más absoluto apoliticismo, rechazando la etapa intermedia de instauración comunista, por lo que exigían la inmediata destrucción del Estado.

Este antagonismo en realidad enmascaraba la lucha por el poder de la Internacional (como admite, entre otros el anarquista Bert F. Ibselitiz en su prólogo a Bakunin en El Sistema del Anarquismo, pgs. 15-16).

La identidad esencial entre anarquismo y marxismo ha sido puntualizada por Guerin: “el anarquismo es inseperable del marxismo. Oponerlos es plantear un falso problema; su querella es una querella familiar. Veo en ellos a dos hermanos gemelos arrastrados a una disputa aberrante que los ha hecho hermanos enemigos.
Forman dos variantes, estrechamente emparentadas, de un solo y mismo socialismo".

Además el origen es común, los ideólogos que los engendraron hallaron su inspiración simultáneamente, ante todo, en la gran Revolución Francesa; luego, en el esfuerzo emprendido por los trabajadores en el XIX con miras a emanciparse de los yugos.
La estrategia a largo plazo, el objetivo final, es idéntico. Se proponen voltear el capitalismo, abolir el Estado, deshacerse de todo tutor, confiar la riqueza social a los trabajadores mismos.
No están en desacuerdo más que en algunos medios para llegar a ello, ni siquiera en todos. Hay zonas de pensamiento libertario en la obra de Marx como en la de Lenin y Bakunin, traductor ruso de El Capital (traducción que no llegó a efectuarse físicamente por Bakunin, pero no por motivos ideológicos) le debe mucho a Marx.

Como decía Malatesta (1897): “casi toda la literatura anarquista, hasta 1894, estaba impregnada de marxismo … nosotros, repetimos, no somos marxistas bien que al surgir el anarquismo, no en la práctica, sino en el movimiento teórico, lo fuese casi completamente” (Luigi Fabbri en Dictadura y Revolución, pgs. 216-217).

El desacuerdo giraba en torno al ritmo de la disolución del Estado tras el estallido de la revolución y al uso de los medios de la democracia burguesa (sufragio universal, etc.) a los que se agregaron ciertos malentendidos, prejuicios y cambios de palabras.

Pero la brecha entre anarquismo y marxismo se convirtió en abismo a inicios del XX cuando la revolución rusa, libertaria y soviética, en octubre 1917 tuvo que ceder su lugar, poco a poco, a un formidable aparato estatal, dictatorial y policíaco.
El Anarquismo, la idea anarquista fue liquidada en Rusia como los soviets mismos.

Los puentes se levantaron entre los dos hermanos, pero se bajaron cuando las circunstancias lo requirieron (Guerra España del '36 o IIGM) donde se coaligaron entre sí y con las tan denostadas plutocracias (como diría acertadamente Luigi Fabbri, el discípulo de Malatesta: “ante el enemigo común la gran familia revolucionaria es una sola”).

El anarquismo se ha dividido en innumerables líneas internas como:
· el colectivismo, predominante en tiempos de Bakunin.
· el individualismo, que se expresó en la concepción asocial extrema de Stimer, y
· el anarco-comunismo que surgió tras la muerte de Bakunin.

La tendencia comunista primitivamente basó su acción en un esquema individualista que rechazaba todo tipo de asociación aduciendo que era la única forma de actuar revolucionariamente en el seno de la sociedad capitalista pues la organización entraña, según ideología ácrata, la negación de la libertad, el sometimiento a las reglas del sistema y por ello rechazaron el sindicalismo pero, paradójicamente, impulsó la creación de los “grupos de afinidad” cuyos únicos métodos eran la Propaganda y el Terror considerando a éste la forma más elevada de aquél (La Vida de un Anaquista de Errico Malatesta: “tras la proclamación del comunismo por parte del movimiento Libertario, la aceptación del principio táctico de la propaganda “por el hecho” fue el segundo paso, y el reemplazo de las organizaciones formales por los grupos libres formó un tercero).
El período cumbre del anarco-comunismo fue la década 1880-1890.

Reducidos a grupos minúsculos, sin contacto con las masas, ganadas por la propaganda socialdemócrata (salvo en España donde el movimiento superaba, con creces, al marxismo, estaba adscrito a la línea colectivista que mantuvo su hegemonía hasta la desaparición de la FTRE) paulatinamente los anarquistas comprendieron que se hallaban en vía muerta.

Entonces irrumpe en sus filas la posición organizadora, que influye en la estructura interna del movimiento libertario dotándolo de mayor coherencia y eficacia permitiéndole penetrar en el campo obrero pues la aceptación de la estructura sindical fue su rasgo distintivo aunque vastos círculos libertarios rechazaron la nueva tendencia y el anarquismo fue víctima, otra vez, de una disensión que se prolongó durante largo tiempo hasta que, exceptuando algunos focos aislados, principalmente en EEUU, el principio organizador prevaleció consiguiendo una rápida influencia en la clase obrera y dominando en ciertos países como en España y Argentina. Pero también la línea organizadora conoció la división entre comunalistas (anarco-comunistas, a secas) y los anarco-sindicalistas que alcanzaron los éxitos más resonantes (Un análisis detallado sobre la ideología e historia anarquista internacional puede hallarse en la obra La Subversión Mundial Anarquista).

La ignorancia sobre el anarquismo se extiende también a su ORIGEN JUDAICO, punto este de vital importancia (La Naturaleza del Judaísmo, Federico Rivanera Carlés).
Tampoco se ha investigado a fondo el nexo entre el movimiento anarquista y la Masonería, exceptuando datos parciales sobre algunos masones libertarios de España (de Mauricio Carlavilla, Eduardo Comín Colomer y Francisco Ferrari Billoch).



LOS PRINCIPIOS ANARQUISTAS Y EL JUDAÍSMO.


Veamos varias, de entre muchas, declaraciones de reconocidos judíos sobre el anarquismo:

La comunidad constituyó siempre el fundamento de nuestra existencia judía, la revolución misma creó nuestra tradición. La comuna era la base de nuestra legislación que prohibía con palabras claras la venta de la tierra y procedía a una redistribución de la misma cada siete años en el sentido de la igualdad y la fraternidad.

NUESTRO SISTEMA SOCIAL MÁS ANTIGUO ES LA ANARQUÍA; NUESTRO VÍNCULO EFECTIVO SOBRE LA TIERRA ENTERA, LA INTERNACIONAL (Aarón Liberman, en la revista Vperiod, nº 16, Vilna, citado por Rudolf Rocker en La Borrasca, pg. 112. Este teórico dirigente e historiador libertario dice que Liberman ha sido calificado con razón como el fundador del socialismo entre los judíos orientales. Y ver Borojov, el creador del Poale Sión (movimiento marxista sionista) llama a Liberman el padre del socialismo judío en Nacionalismo y lucha de clases, pg. 235).

Las instituciones llamadas mosaicas se inspiraron en principios socialistas … los preceptos comunistas del Levítico, del Éxodo y de los Números son inspirados en preocupaciones igualitarias (Bernard Lazare en El Antisemitismo. Su historia y sus causas, pgs. 238 y 249, Edit. La Bastilla, 1974. Ha sido este conocido anarquista judío el iniciador del movimiento de defensa del capitán judío Dreyfus).

El socialismo y el mosaísmo de ninguna manera se oponen; sino, por el contrario, entre las ideas fundamentales de ambas doctrinas hay una conformidad sorprendente … ambos ideales paralelos se han de realizar en el mismo camino (Alfred Nossig en Integrales Judemtum, pg. 74); (y entre los gloriosos antecedentes de la tradición anarquista, el judío Drinnon señala a los profetas hebreos, en cuayas ideas, dice, se hallan algo más que simples huellas de anarquismo, ver Richard Drinnon en Rebelde en el paraíso yanqui, pg. 63).

El mismo instinto de propiedad, que resulta apego a la gleba, no existe entre los semitas, nómadas que nunca han querido poseerlo. De allí provienen sus innegables tendencias comunistas desde la más remota antigüedad (Kadmi-Cohen en Momades. Essai sur l'ame juive, pg. 85, Edit. Libraire Félix Alcan, París, 1929).

Los judíos prefieren los bienes muebles, incluso ahora que les está permitido la adquisición de cualquier otro, y a pesar de su sentido comercial, no sienten lanecesidad de la propiedad, al menos en su forma más característica, la propiedad de la tierra. La propiedad está indisolublemente relacionada con la individualidad y de esto depende que los judíos se encuadren fácilmente en las filas comunistas … el judío es comunista congénito y siempre tiende a la comunidad (Otto Weininger en Sexo y Carácter, pgs. 409 y 415).

Mientras las demás civilizaciones fundaban o fundaron establecimientos más o menos duraderos sobre un principio de autoridad interior, soberana en sí, los semitas no fundaron nada en materia de instituciones permanentes; no comprendieron o no tuvieron idea de la fuerza y virtud sociales de ese principio, que ellos hacían consistir en la voluntad de los individuos reunidos … Vamos más lejos aún, la noción de autoridad, y por lo tanto el respeto de la autoridad, es una noción antisemítica (Kamid-Cohen en ob. Cit. Pgs. 68 y 70).

El hecho de que la idea del Estado haya sido y sea extraña a los judíos indica que a éstos, como a la mujer, les falta personalidad (Weininger, op. Cit. pg. 410).

Existe algo en la existencia judía, que contradice la esencia misma del Estado nacional, hay algo anárquico en la existencia de los judíos (A. B. Ieshúa en Es Sionismo y la Nueva Izquierda, revista Dispersión y Unidad, nº 9, pg. 66, Jerusalén 1970).

El papel del judaísmo en la cristalización de las teorías del socialismo y del comunismo en sus diversos grupos y fracciones y en la organización de sus efectivos, fue muy superior a su proporicón en el seno de la población … La verdad es que al destacar la pronunciada identidad existente entre la izquierda y el judaísmo estaban los antisemitas mucho más cerca de la realidad que los judíos que la desmentían (Zvi Lam en La Nueva Izquierda y la Identidad Judía, pg. 5, colección Confrontación Puntos de Vista sobre el Sionismo, editado en forma conjunta por la Organización Sionista Mundial, Dpto. de información y organización y el Dpt. de Juventud y de Jalutz, Jerusalén, 1970).

El judaísmo no ha sido un elemento desdeñable en el movimiento anarquista reciente. Esto aparece claramente en las memorias de Rudolf Rocker. Este importante anarquista alemán encontró, como emigrado en el Londres del Este, un lazo con el movimiento de los trabajadores judíos, en su mayoría anarquistas … Esos judíos provenían en su mayor parte de la Europa oriental y constituían las clases económicamente más pobres del proletariado inglés. Habían vuelto la espalda a la religión de sus padres. Daba, sin embargo y justamente a la tradición religiosa el último medio de intervenir por un ideal de justicia sobre la tierra. El anarquista ruso-americano Alexander Berkman cuenta su visión de sueño siguiente, en sus memorias de prisión; se veía, niño, rezar en un oratorio chassideiense, con fervor, por la venida del Mesías (Heinrich Koechlin en Anarquismo. Contribución ácrata a una confrontacion cristiana, en la revista libertaria Reconstruir, nº 19, pg. 46, julio-agosto 1976).

El pueblo israelita siempre fue revolucionario … ese pueblo mártir está otra vez en la cabeza del movimiento libertario … en la nación israelita predomina actualmetne el espíritu liberatrio más que en todas las demás naciones (declaración del grupo ruso-israelita amigos del obrero, en La Protesta, nº 1293, pg. 1.

Según Bernard Lazare (ob. Cit. pg. 269) durante la celebración del sexto aniversario del Club Educativo Internacional del grupo judío anarquista Arbayter Fraynd, uno de los oradores afirmó: “donde quiera que haya judíos, en Londres, América, Australia, Polonia o Rusia, hay judíos revoltosos y anarquistas”.

La identidad entre anaquismo y judaísmo es más profunda de lo que pueda imaginarse y merece un estudio especial.
· el antiestatismo o búsqueda de la destrucción total de la civilización occidental,
· el odio fanático contra la religión (el anarquismo como marxismo centra sus ataques contra toda forma religiosa, no judía, especialmente contra el catolicismo aunque alude a la religión hebrea lo hace en contadas ocasiones y sus críticas están desprovistas de toda virulencia).
· el internacionalismo,
· la visión materialista,
· la teoría comunal, y hasta
· la expropiación son concepciones típicamente judías.

El Internacionalismo dimana de la negación judía de las comunidades históricas gentiles y del nomadismo. El revolucionario internacional anarquista que realiza en todas partes una acción subversiva incesante, ¿no es acaso el judío errante? A Bakunin le gustaba compararse con él (André Reszler en La Estética Anarquista, pg. 38).

La aldea comunal libertaria, uno de los ejes del pensamiento anarquista tiene un innegable fundamento judío. Fenómeno estudiado por el español libertario Gonzalo de Reparaz (en la Tragedia Ibérica, 1937) que estudió las instituciones colectivistas introducidas por los árabes y judíos, diciendo que: “según el destacado líder ácrata Souchy, el moderno colectivismo agrario debe considerarse una obra semita “sui géneris”.
Souchy destaca que en estas formas de cooperación económica se basa Joaquín Costa en su obra “El Colectivismo Agrario en España” … gracias a estas tradiciones colectivistas los campesinos españoles crearon en la zona roja, durante la guerra 1936-39, colectividades agrícolas de variadas formas con una asombrosa semejanza a los kibutzim y mosavim (aldeas agrícolas cooperativas integradas de pequeños propietarios) de Israel (y Hug Tomas llama kibutzin españoles a las colectividades libertarias hispanas en su obra La Guerra Civil Española, t II, pg. 611).

No sorprende que en la organización de los kibutzim del Estado de Israel, hayan tenido un papel descollante los principios anarquistas.
Uno de los primeros precursores de tales ideas (señala Souchy) fue Moisés Hess, contemporáneo y amigo de Calos Marx. Hess concibió filosóficamente la idea de dar a la sociedad un carácter más equitativo y justo, sin formular expresamente un programa de colonización agrícola. Hess tenía fuertes inclinaciones sionistas y su idealismo inspiró en gran parte a la joven generación judía de finales del XX ….

El tercer teórico que recomendó la formación de colonias agrícolas fue Gustavo Landaure, el segundo fue Franz Oppenheimer, se inspiró en las ideas semi anarquistas del judío austríaco Theodor Hertzka e impulsó y contribuyó a organizar los Siedlungen de finales del XIX en Alemania (según Max Nettlau, en La Anarquía a través de los tiempos, pg. 59) es el principal historiador anarquista y goza de gran autoridad entre los ácratas).

La influencia de estos tres individuos sobre la mentalidad de los jalutzim es evidente y lo prueba que sus obras se encuentran en las bibliotecas de la mayoría de las comunidades agrícolas de Israel.
El libro de Landauer: Incitación al Socialismo ya está traducido al hebreo y publicado por la edotiral de la Histtadrut (confederación del trabajo de Israel) con gran éxito por la crítica excelente en revistas y periódicos israelís.

Henrich Lkoechlin escribe: “la idea del judío alemán Landauer, encontró el camino de realización, inspiró a los inmigrantes judíos en Palestina, a los primeros sionistas, e hizo posible un nuevo comienzo en su antigua patria.
Si hay algo hoy en espíritu anarquista, que no haya sido creado en ese nombre, es el kibutz, los actuales anarquistas que quieran llamarse así, harán bien no pasar por alto eso (Koechlin en Anarquismo ¿Peligro, ilusión, esperanza? En Reconstruir, nº 68, pg. 38, sep-oct. 1970).

Robert Wistrich reconoce que las “actitudes anarco-sindicalistas y libertarias” caracterizaron el período pre estatal de Israel y que los inmigrantes primitivos soñaban con cubrir a Palestina con una red de cuerpos colectivos y cooperativos, independientes y libremente confederados” proyecto innegablemente anarquista pese a que muchos de ellos se proclamaran marxistas.

El libertario Woodcock señala la influencia de la ideología ácrata en la conformación de los kibutzim (en El Anarquismo. Historia de las Ideas y Movimientos Libertarios, pg. 461).

Zet Hach sostiene que “cada federación de kibutz tiene carácter político y cultural particular, dos de ellas son marxistas, pero ofrecen características anarquistas … los primeros kibutzim fueron establecidos sobre 1900 por jóvenes judíos en Palestina que provenían de Rusia de la clase media, impregnados de ideas socialistas y anarquistas (Z. A. Hach en Colectividades Voluntarias en Israel, en revista Reconstruir, nº 26, pgs. 38-39).

Los anarquistas son entusiastas defensores del sistema kibutzim israelí y según afirman Christie y Meltzer es el ejemplo de una comuna libremente organizada (Albert Meltzer-Stuart Christie en Anarquismo y Lucha de Clases, pg. 61).

Y docenas de citas más de judíos ácratas y marxistas.

No deja de ser sintomático que el más destacado representante del mesianismo judío de una época reciente, sea también, anarquista. En su ensayo Camino de Utopía (cuya primera edición se publicó en hebreo) Martín Buber reivindica, frente al marxismo, a Proudhon, a Kropotkin y especialmente a su maestro el libertario Gustav Landauer que escribió La Revolución a instancias de Buber que recopiló las siguientes obras de su maestro: Shakespeare; El Devenir del Hombre; Comenzar; y la correspondencia bajo el título de La Vida de Gustav Landauer a Través de sus Cartas.

Y también se entiende así la defensa del anarquismo efectuada públicamente en un sermón (20 junio 1908) por el rabino Hirsch de Chicago.



ROL PROTAGÓNICO DE LOS JUDÍOS EN EL MOVIMIENTO ANARQUISTA MUNDIAL.


El movimiento israelita resalta por su actividad en los movimientos nihilistas y en la “lucha por la libertad” estando a la cabeza del movimiento revolucionario en muchos países.

¿Alguien desconoce al célebre Gershuni organizador de los atentados contra Alejandro II y los ministros Sipiagin y Pleve?
¿Desconocen los millares de revolucionarios israelís encerrados en los calabozos de las fortalezas de Pedro y Pablo en Siberia?

En el congreso de Amsterdam el compañero Rogdáev declaró que el movimiento “ruso”, hasta los últimos días, fue más movimiento JUDÍO que “ruso” y lo confirmó con las publicaciones de la Protesta misma bajo el título “La Actividad de los Anarquistas en Rusia”.

El delegado del congreso anarquista de EEUU es Emma Goldman, judío al igual que el secretario de la Internacional Anarquista de Londres (A. Shapiro), …

El movimeinto anarquista en Inglaterra es puramente israelita salvo rarísimas excepciones. ¿Alguien desconoce el papel de la literatura anarquista judía? ¿Cuál el primer idioma entre los diversos en que se edita la literatura anarquista?
En Nueva York se publica el periódico anarquista semanal judío Frei Arbeiter Stime (La Libre Voz Obrera). EN Inglaterra, también semanal, Arbeiter Fraind (El Amigo del Obrero) y también en Londres se publica la revista mensual anarquista “científica-literaria” Germinal (Zsherminal), sin olvidar los MILLARES de libros, folletos y manifiestos editados diariamente por las agrupaciones israelís anarquistas del mundo entero.

El pueblo israelí siempre ha sido revolucionario aunque en ocasiones apague su espíritu revolucionario (por la barbarie causada anteriormente) ahora el supuesto pueblo mártir vuelve a estar a la cabeza del movimiento liberatario … En la nación israelí predomina el espíritu libertario, más que en todas las otras naciones (declarado por el Grupo Ruso-Israelita: Amigos del Obrero en La Protesta, nº cit.).



LOS JUDÍOS Y LA INTERNACIONAL ANARQUISTA.



a) Nómina de judíos en la Dirección de la Internacional Bakunista (1880):
· Víctor Dave.
· James Guillaume.
· August Spichiger; Rudolf Kahn; Eugene Weiss; Nicolái Joukiwsky.
· Adhemar Schwitzguébel; Valeriano Mroczkosky; Victor Jaclard; Armand Ross.
· Woldemar Holstein; Zemphyry Rally (Arbure); Alexander Delsnitz; etc. etc.
Y en cuanto a Paul Brousse, uno de los primeros en usar el eufemismo de “propaganda por el hecho” para designar los actos terroristas se desconoce si era hebreo pero estaba casado con la judía Landsberg.

Los judíos antes relacionados también formaban parte de la Alianza Internacional de la Democracia Socialista y de la Fraternidad Internacional, las ORGANIZACIONES SECRETAS que dirigían la rama bakunista.
Rocker señala que en el Jura suizo se inició el anarquismo moderno y desde allí se extendió por toda Europa. En el Jura actuaron Bakunin, Guillaume, Cafiero, Malatesta, Kropotkin, Reclus y muchos otros nombres de la historia del socialismo libertario. El alma de esa Federación fue Adhemar Schwitzguébel que la organizó con Guillaume.


b) Judíos en la Internacional Anarquista de 1907:
En el Congreso Internacional de Amsterdam (21 a 31 agosto 1907) entre los delegados asistentes estaban los siguientes judíos:
· H. Fuss; S. Rabauw; G. Thonar; y E. Chapelier (Bélgica).
· Siegfried Nacht (Comunistischen Arbeiter-Bildungs-Verein: Asociación Instructiva de los Obreros Comunistas) (Londres).
· Nicolái Rogdáev y Vladimir Zabréznhnev (Rusia).
· la compañera Zielinsky (Polonia).
· P. Munitch (Serbia).
· Emma Goldam y Max Baginski (EEUU).
Por Inglaterra también participaron: Chales Frigerio; S. Linder; y Rudolph Grossman (Pierre Ramus) editor de Freie Generation.

En este Congreso se reconstituyó la Internacional Anarquista (desaparecidad esde 1880) organizándose un Bureau Internacional que, bajo la denominación de “órgano de relaciones” debía conducir, de hecho, a la misma.
Este Bureau, con sede en Londres, quedó integrado por Rudolf Rocker; Aleksandr Shapiro; John Turner; Errico Malatesta; y Jean Wilquet.
Se resolvió que el Buerau publicase un boletín destinado a los movimientos de todos los países.

El Bureau International de Londres entró en actividad inmediatamente tras el Congreso, pero de los cinco compañeros que habían sido comisionados en Amsterdam para el trabajo, sólo tres: Malatesta, Shapiro y Rocker participaron regularmente mientras que Turner y Wilquet aparecían esporádicamente.
Se reunían semanalmente en el club de Julilee Street … y el trabajo técnico más importante del Bureau lo hacía el compañero A. Shapiro que respondía, por sí mismo, la mayor parte de la vasta correspondencia. Y sólo en ocasiones especiales escribía Malatesta a los compañeros de Italia, España y América del Sur, mientras Rocker atendía la Federación anarquista alemana.

El Bulletin de l'Internacionale Anarchiste comenzó a publicarse en Londres (enero 1908) y además de informaciones en casi todos los números aparecía un artículo ocupándose de algún problema importante para el movimieto en general. Los artículos interesantes para determinados países se publicaban enlos correspondientes idiomas y los artículos aparecidos en el Bulletin eran impresos para TODA la prensa anarquista.

Finalmente el Bureau coordinaba las actividades de los movimientos en todo el mundo: Europa, América, África del Sur, Japón y China.

Aunque parezca increíble la dirección de la Internacional Anarquista estaba en manos de TRES personas: Malatesta (no judío); Rocker (no judío casado con la hebrea y activista libertaria Milly Witkop, tan judizado que era el Presidente de la Federación de Anarquistas Judíos de Londres) y Shapiro (judío) que realmente era quien detentaba el poder en el seno de la Internacional.


c) La Asociación Internacional de Trabajadores Anarquista:
El congreso anarquista sesionó del 25 diciembre al 2 de enero (Berlín, 1923). Los ácratas no se reunían desde 1907 y en 1910 se postergó el congreso que debia realizarse que se suspendió en 1914 tras el estallido de la IGM.
Asistieron:
(Argentina) Federación Obrera Regional, 2 delegados 200.000 miembros.
(Chile) Industrial Worker of the World, 1 delegado 20.000 miembros.
(Dinamarca) Asociación de Propaganda Sindicalista 600 miembros.
(Alemania) Freie Arbeiter-Unión 8 delegados 120.000 miembros.
(Holanda) National Arbeids Secretariaat 4 delegados 22.500 miembros.
(Italia) Unione Sindicale Italiana 2 delegados 500.000 miembros.
(Mexico) Confederación General de Trabajadores 1 delegado 30.000 miembros.
(Portugal) Conferaçao Geral de Travalho (sólo se adhirió) 150.000 miembros.
(Noruega) Norsk Syndikalistisk 1 delegado 3.000 miembros.
(Suecia) Sveriges Arbetyares Centralorganisation 2 delegados 22.000 miembros.
(España) CNT 2 delegados 1.000.000 miembros.

Participaron también, sin derecho a voto:
(Alemania) Allgemeine Arbeiter-Union 1 delegado 75.000 miembros.
Anarchosyndikalistische Jugend 1 delegado 1.500 miembros.
(Francia) Comité de Défense Syndicalista Reolutionaire 2 delegados 100.000 miembros.
Federation du Batiment 1 delegado 32.000 miembros.
Federation des Jeunesses de la Seine 1 delegado 750 miembros.
(Rusia) Anarcosindicalistas 2 delegados

En resumen, acudieron delegaciones de 12 países (excluyendo a Rusia) presentando 16 organizaciones con 2.297.350 afiliados.
En este congreso quedó constituida la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT).
La declaración de principios fue redactada por Rocker y aceptada, sin discusión, por todos los delegados. Al frente del organiso se nombró un Secretariado General (Berlín) formado por Agustín Souchy Bauer (judío); Aleksandr Shapiro (judío) y Rudolf Rocker.
El comité de propaganda se hallaba integrado por los anarcosidnicalistas judío-rusos exiliados entre los que estaba Shapiro y Maximov con rol determinante en la fundación de la nueva AIT.
Su órgano se llamaba Rabochii Put (El Camino del Proletariado) del que era director Maximov y entre otros hebreos colaboraban en él Effim (J.Z.) Iarchuk y Mark Mráchnyi.


d) La Cruz Roja Anarquista (Anarchist red cross):
Fundada en 1907 en EEUU por el judío Alexander Berkman junto con otros israelitas rusos para brindar ayuda a los libertarios prisioneros en Rusia, sus principales centros estaban en EEUU y Londres donde era dirigida por Kropotkin, Cherkésov, Rocker y Shapiro aunque la dirección era de Rocker que fue tesorero casi vitalicio y de Shapiro, secretario del Comité de Socorro.
El secretario de la Cruz Roja Anarquista en EEUU era el judío-ruso Boris Yelensky.
El organismo tenía secciones en las ciudades europeas más importantes y en Rusia se estableció ese año. Constituyó un importante papel, especialmente en EEUU siendo en Chicago la entidad libertaria más activa, no limitándose a ser una simple entidad de socorro sino que desarrolló una activa agitación, conferencias y publicaciones.

Sobre su carácter judío el antiguo secretario Yelensky dice que era un instrumento judío (en 25 años de actividad en la Free Society de Chicago, en Reconstruir, nº 95, pg. 55, marzo-abril 1955).
El órgano seccional londinense de la misma, editado por Rocker (V Pomosch-Der Hilf-Ruf) se publicaba en Ídish y en ruso.

La Cruz Roja Anarquista fue disuelta poco después de la revolución soviético-judía de 1917.



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